miércoles, 13 de mayo de 2015

PRESTIDIGITADORES Y VENDEPATRIAS


No se lo creen ni ellos… ni uno solo.

A pocos días de las elecciones municipales, aparecen en la escena pública una rara especie de prestidigitadores de todos los colores, que con las mangas remangadas, intentan hacernos creer que como Míster Proper, ellos son los únicos poseedores de la fórmula mágica capaz de limpiar el marrón en el que se ha convertido España.

No se lo creen ni ellos… ni se enteran.

Y transitan como pollos sin cabeza, estresados. Sin saber muy bien dónde se encuentran: en Sabadell o Baracaldo, en Maspalomas o en Teruel, en Badajoz o en Ginebra (¡Uy!). Sin tener la certeza de con quién están, si camisa, corbata o chaqué… sin saber a quién van a tener que “engañar”, perdón, convencer ésta vez.

No se lo creen ni ellos… bueno, no sé.

Y tienen la manía de acercarse al ciudadano; sea charcutero, agricultor, vendedor ambulante o tendero, cantautor, profesor o enfermero…  y saludarlo con la mano tendida y la “mejor” de sus sonrisas para sonsacarle la intención de voto del pobre infeliz, o si conecta con el desdichado, hacerse el graciosete y recordarle que él también, como “buen español” que es, tiene un sobrino en el paro, un amigo autónomo que ha tenido que cerrar el chiringuito o que si la abuela fuma…


No se lo creen ni ellos… bueno aquí, aquí más de uno.

Y les da igual lo vacías y huecas que suenen sus palabras en los mítines callejeros que tanto se han puesto de moda últimamente. Frases hechas que el “sudaca” de Lavapiés escucha desde su balcón de forma machacona - “¡… o nosotros o el caos, o nosotros o el fin del mundo… o nosotros o Venezuela! - y ojo, lo cojonut es que les da igual sonar ridículos ante un vecindario “enemigo”, porque saben, que algún tonto del culo que no tiene donde caerse muerto, les votará para mayor gloría del absurdo y la parodia en la que nos hemos convertido.

No se lo creen ni ellos… bueno, los de siempre.

Porque como buenos profesionales que son, saben que el “juego político” no consiste en vender su producto, no. Basta simplemente con hundir al contrario, al opositor. Basta con descuartizarlo por completo, sin miramientos, y a continuación mostrar esa mirada piadosa, de padre omnipresente y salvador, donde tú; iluso cateto, descubrirás embobado que los experimentos solo con gaseosa.

No se lo creen ni ellos… bueno sí, uno.

Y su memoria quebradiza y estúpida, les otorga la desfachatez de volver a prometer lo prometido, aquello que no han sido “capaces” de hacer en sus años de gobernanza…  por culpa eso sí, de la herencia recibida y la vicisitudes adversas y complicadas que ha atravesado la Zona Euro en su conjunto dentro del mundo mundial…

No se lo creen ni ellos… ¡Qué sí, uno sí!

Y lanzan la soflama cierta y nunca populista ¡por Dios!, de que estamos empezando a salir de la crisis, y que los números así lo atestiguan fielmente en todas las graficas y estudios estadísticos inventados por el FMI, el New York Times, la Commonwealth, Caritas, el ABC y la madre que pario a Panete.


No se lo creen ni ellos… ¡Vale, solo el PP!

Y como meros comerciales y vendepatrias que son, tratan de colar su “producto” caduco y podrido a sabiendas; edulcorándolo con las medias verdades de las cifras macroeconómicas, de los “esperanzadores” datos del paro, de los nuevos ingresos en la Seguridad Social… mientras omiten deliberadamente otros como los desahucios, los recortes en Sanidad, en Educación, en Servicios Sociales o la precarización generalizada del trabajo, que acrecienta las desigualdades… esas mandangas que el proletariado y la chusma demandan, sin saber muy bien paqué.

No se lo creen ni ellos… solo er PP.

Porque, tener el cuajo moral de defender lo indefendible, es de quitarse el sombrero. Admirable. No se inmutan ante la hemeroteca que los delata. Se ofenden ante los que piensan que la corrupción es parte de su sistema de actuación, mientras tienen la desvergüenza de negar como hizo San Pedro por tres veces, cuando se les pregunta si conocen al Rey de los Ladrones J. Luis Bárcenas… o ponen cara de bobalicones, al lavarse las manos como Poncio Pilatos ante la crucifixión decrepita y bochornosa, de su anteayer guía espiritual, el Sancta Sanctórum Rodrigo Rato.

Y lo que yo creo… del PP.

Es que demuestran que son seres extraordinarios… infinitamente superiores al conjunto de los ciudadanos por la capacidad innata y “democrática” de convertir la mentira y las técnicas mafiosas en votos y réditos electorales una y otra vez. Y todo ello gestado desde esa Nave Nodriza que es Génova 13, donde los capos y sus compinches necesarios, tienen el don sobrenatural de vivir en un pozo de mierda y permanecer siempre limpios e impolutos, aunque sea de cara a la galería… que al fin y al cabo es de la que viven. Los millones de iluminados que les votan y permiten que nada cambie, que todo siga igual.

Y por favor, si se topan con alguno de estos seres mitológicos, tápense los oídos y las narices… ¡y huyan!



Oscar Ara.




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