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jueves, 15 de enero de 2015

PSEUDOCIUDADANOS


En este año electoral me preocupa la existencia de individuos, a los que llamaré pseudociudadanos, que sobre el derecho y el deber de participar en una elecciones libres y democráticas (que tanto costo conquistar), opinan lo siguiente; “Que la política no va con ellos…”, “¿Qué para qué? ¡si son todos iguales…!”, “Que ellos lo tienen muy clarito: ¡votaré contra los rojos! o bien ¡votaré contra los fachas! (hagan lo que hagan los suyos, sean PPeros, Socialistas o comunistas mayormente) ”, “Que lo de votar es una milonga que solo sirve para justificar las cazicadas y mamarrachadas que hacen los vencedores, justificándose siempre en los votos obtenidos en las urnas”, “Que lo de votar cada 4 años es una ridiculez, ¡ya que la mayoría no tendrían que durar ni un telediario!”, etc. etc.…

Ante estas respuestas tan manidas yo les respondo, amparándome en mí reconocida ingenuidad de pipiolo idealista; que son unos “inconscientes sociales” y una rémora que no me merecen ningún respeto democrático.


Porque aunque imperfecta, participar con nuestro voto en unas elecciones “democráticas”, es la única manera de poder cambiar las cosas, incluso ésas de las que se quejan los abstemios a la participación, como por ejemplo:

1.      La temporalidad electoral actual de 4 años (si las cosas van bien… y si no también). mediante referéndum.
2.    Auditoria del programa electoral por parte de la ciudadanía, penalizando, con un capón en la cabeza y una patada en el culo, el incumplimiento sistemático del programa prometido (pobre Marianico).
3.    Medios y recursos 2.0, para que la Justicia sea más diligente (lo de que sea igual para todos, mejor ni mentarlo) y separación absoluta del poder judicial frente al poder ejecutivo, que asegure la imparcialidad y autonomía de los jueces, como se ha visto en el “caso Gürtel” del interino Juez Ruz (es un sarcasmo, para el que ande despistado)
4.    Transparencia total en las cuentas públicas y en el gasto que se hace con nuestros impuestos… ¡si con el tuyo también, atontao! (¡ah! ¿qué trabajas en B?… bueno, eso según parece es legal)
5.     Dedicación exclusiva y bien remunerada, para que nuestros parlamentarios vivan a cuerpo de rey y nos representen convenientemente, aun cuando de lo que se debata sea: “si las enfermeras, por cuestiones de seguridad e higiene laboral, deben llevar pantalón de campana o falda con refajo por encima de la rodilla” (no sé si me explico).
6.    Abolición del Senado, por inútil (sin más).
7.     Aniquilación de aquellas administraciones públicas duplicadas o triplicadas para un mismo cometido, entre las que se encuentran: los Observatorios, las Fundaciones, las Consejerías o las Diputaciones provinciales entre otras, que manejan sustanciosas cantidades de dinero público con una dudosa productividad.  
8.    Obligación a la Iglesia católica a pagar todos los impuestos, como cualquier hijo de vecino, terminando con sus privilegios históricos (somos un país Laico).
9.    Acabar con la manifiesta impunidad política en los casos de corrupción, evitando, que cualquier cargo público que tenga o haya tenido alguna cuenta pendiente con la justicia, pueda representar ni a su pu…



10.           Auditar y comprobar minuciosamente por parte del funcionariado, las adjudicaciones publicas concedidas y las relaciones que pudiera existir entre la administración y el adjudicatario (tratos de favor, corruptelas, etc.)
11.Reforma del método D´hondt, por otro teóricamente más “justo”, ¡Una persona un voto!
12.Considerar el voto en blanco como computable, por la ausencia de representatividad política de los candidatos presentados. Escaños vacios (¡Uy, qué peligro!)
13.Listas abiertas, donde se conozcan los candidatos que se presentan por cada partido, y donde se pueda elegir el orden de representación.
14.Evitar gastos ridículos; como traductores para los parlamentarios (se nos va la perola), dietas y extras, por pernoctación, viajes y menús 3 estrellas Michelin (incluidos ya en sus notables salarios), así como los móviles, tablets u ordenadores (¡vamos no me jodas!).
15. Erradicar el trabajo sumergido (11% del PIB) que se calcula realizan 1,8 millones de personas de forma irregular, dotando a la administración de los recursos e inspectores necesarios, para perseguir este “fraude consentido” desde hace demasiado tiempo (el paro descendería a un 14%).
16.Bajada generalizada de los impuestos indirectos (IVA), excepto en los productos de lujo y aquellos que vayan contra la salud… y subida de los impuestos directos, según renta y patrimonio de cada cual y de manera proporcional.
17. Subida del salario mínimo hasta los 800€, para aquellos trabajadores que mantengan con su salario, a una familia con 1 hijo… añadiéndose un implemento de 100€ por hijo a su cargo.
18.Incentivar un parque de viviendas de alquiler que gestione junto con los municipios y corporaciones sociales, el derecho de tener una vivienda digna… y la eliminación de los “fondos buitres” que revolotean y echan sus garras sobre las viviendas de protección oficial aprovechándose del descalabro inmobiliario y de las pérdidas de los bancos, que amontonan miles de viviendas vacías de dudosa rentabilidad (¡pobrecitos!)



19.Paralización de los desahucios y aceptación de la dación en pago retroactivo, que impida el hundimiento social y económico de por vida, a toda una familia.
20.          Convertir el calvario y la gresca continua de la educación pública española, definitivamente en una “Cuestión de Estado”, que ayude a consolidar a largo plazo, un sistema educativo de calidad gracias al consenso y la implicación de todos los protagonistas fundamentales: políticos, empresarios y comunidad educativa (docentes, alumnado y familias)… lo que permitiría acabar con el boomerang en el que se ha convertido la educación, al utilizarla con fines partidistas e ideológicos.
21.Incentivar de nuevo el I+D+I, con presupuestos dignos y coherentes con el país que queremos llegar a ser, evitando la emigración forzosa de nuestras mentes más brillantes, a lugares donde se les permite seguir haciendo su trabajo.



22.          Convertir a las Universidades en un referente que lidere un sistema productivo español moderno, competitivo y de calidad,  (lo tenemos crudo, ninguna se encuentra entre las 100 mejores)… y donde desde dentro, se haga autocrítica por el enchufismo y la mediocridad confesa que envuelve esta institución.
23.          Retornar a lo que un lustro atrás fue la Sanidad Pública en España, una sanidad envidiada por medio mundo, donde quedaba garantizada una atención universal y de calidad. La de todos.
24.          Eliminar el copago y el medicamentazo que mayoritariamente sufren los pensionistas (manteniéndolo, en aquellos que sí lo puedan pagar), así como las largas listas de espera, que demuestran los recortes en personal (enfermeras y especialistas) y la reducción del número de camas.
25.           Tener claro, qué sistema productivo queremos para España (¿¡la China de Europa!?)… y con la participación de todos los agentes sociales y consenso parlamentario, ponerse manos a la obra para, como con la educación, convertirlo en una realidad tangible y veraz a medio y largo plazo.
26.          Hacer una reforma laboral que no deje en manos de las decisiones arbitrarias de los “capataces” (haberlos haylos), las condiciones precarias de empleabilidad que tienen que asumir los trabajadores; mismas horas, por bastante menos sueldo a final de mes. Lo que convierte a la economía española en la pescadilla que se muerde la cola; Se precariza el trabajo, no se consume. No se consume, las empresas no fabrican. No se fabrica, se despide (ERES en el mejor de los casos) o se baja el sueldo de los empleados para poder mantenerlos… y volvemos a empezar. Mala solución.
27.           Modernización del tejido productivo español, para ser competitivo y poder exportar productos a otros continentes, contribuyendo a subir la producción de bienes de consumo, que la aleje del estancamiento y la recesión galopante europea… para lo que es necesario la financiación –¡CREDITO!- a las Pymes y autónomos por parte de los bancos. (¡Hay que joderse!)



28.          Replantear las 35 horas semanales en el trabajo, así como la media jornada para todo aquel que lo solicite (cuando sea posible), que ayude a disminuir la tasa de paro. En esta medida también se podría incluir la jubilación a los 65 años, con posibilidad de adelanto si se ha cotizado lo suficiente.
29.          Dar valor a la experiencia, responsabilidad y saber hacer de los trabajadores mayores de 45 años, incentivando a las empresas de manera notable, no solo a que los contraten, sino también a que los reciclen y formen en la consolidación de nuevos aprendizajes...  y de ésta forma evitar su salida casi definitiva del mercado laboral.
30.          Trabajar para que la tasa demográfica de este país sea más equilibrada y sostenible en el tiempo, e impida convertirnos en el asilo de Europa… incentivando medidas de conciliación laboral y ayudas sociales para los padres, si no queremos convertirnos en un país de viejunos cascarrabias.
31.Dignidad para los más necesitados y dependientes, evitando recortar (recuerdan el Art. 135 de la Constitución modificado por el binomio PPSOE) en las ayudas asistenciales, becas y subvenciones que hacen que su vida sea más soportable.



32.          Apostar definitivamente a través de la industria, del I+D+I, de la formación y del convencimiento de que somos un país ideal para ello… por las energías alternativas, sostenibles y ecológicas, que nos convierta en un referente mundial, como lo fuimos con la energía Eólicas no hace mucho y así evitar depender casi por completo del gas y el petróleo del exterior (con fecha de caducidad e insostenible ambientalmente).

Y por último, que esto me está quedando muy largo…

33.          ¡PROCESO CONSTITUYENTE YA! Porque ni esta España es la misma, ni es la misma sociedad, ni este mundo globalizado es igual, ni las necesidades, los avances en derechos y libertades, ni la forma de pensar y de sentir es la misma que la que se tenía ése 6 de Diciembre del ´78. Por eso, porque en 36 años España ha cambiado tanto que no la reconoce ni la madre que la pario. Hay que cambiar o modificar significativamente la Constitución.
34.          ¡Ah, y se me olvidaba! Exigir pedagogía democrática por parte de los gobernantes… que traten a los ciudadanos de igual a igual y no como a gilipollas. Con obligadas comparecencias semanales del Presidente (en vivo y en directo) dando explicaciones de todo aquello que se le pregunte, por incomodo que sea (vamos, igualico que ahora).

Como queda demostrado, y en una sentadica, a estos pseudociudadanos les he ofrecido treintaytantos motivos por los que ir a votar. Seguramente tú, ciudadano responsable, tendrás muchas más razones… por ejemplo en inmigración, en igualdad de género, en libertades y seguridad ciudadana, en Cataluña y el derecho a decidir, etc. etc.


Por todo ello les pido en este año electoral, que actuemos democráticamente y votemos en conciencia… y que lo hagamos con la cabeza mejor que con el corazón. Porque señores, nos jugamos demasiado.

¡Y que Dios nos pille confesados!



Oscar Ara.





martes, 18 de febrero de 2014

LAS TRAMPAS DEL MINISTRO WERT

Encogido y medio tiritando entra Fernando al autobús escolar. Enfundado en su capucha y sus grandes cascos, no saluda a ninguno de los compañeros con los que se cruza mientras se dirige al final, al último lugar… un lugar familiar en el que se siente a gusto, como acostumbra a sentirse en su recién estrenada adolescencia siendo el rebelde sin causa, el incomprendido, el última de la fila. 
A José le lleva su padre, que de camino al trabajo se desvía unos cuantos kilómetros para dejar a su queridísimo hijo en la misma puerta del Instituto. José es un chico timorato, de aspecto endeble y excesivamente arropado y protegido por sus progenitores. La cara de miedo recobra vida nada más salir del coche. Todo permanece en secreto.  

Sergio tiene aproximadamente 15 minutos andando hasta el Instituto, los mismos 15 minutos de todos los días, ni uno más ni uno menos. Minutos que transcurren en una absoluta y rara sensación de ingravidez y ausencia de memoria, de pertenencia. Sergio da la última calada en la puerta del Instituto.
Omar antes de ir a clase lleva al colegio a su hermana pequeña bien agarrada y aferrada a él, para que no se repita lo ocurrido aquel fatídico día de abril de hace 4 años… donde los recuerdos turbios y confusos solo adivinan ver el rostro de su madre llorando desesperada. No permite ser ayudado para subir la rampa que le da acceso al interior del Instituto. Con el tiempo ha adquirido la fuerza suficiente. 
Los cuatro llegan puntuales a clase, y perezosos saludan al profesor antes de ocupar con desgana sus lugares ya establecidos por la fuerza de la costumbre y la repetición. 
Sergio sonriente se muestra extrañamente embriagado. No entiende lo que le acaba de contar su compañero de pupitre entre risas, su memoria falla últimamente más de la cuenta. Escucha la cantinela del profesor entre los susurros de sus compañeros que no paran de hablar a su alrededor, los ojos se empiezan a cerrar por sí mismos, sin remedio, sin querer queriendo. 
Omar con el ceño fruncido, se sitúa justo delante de la mesa del  profesor y no quiere saber nada del resto de los compañeros, a los que tiene a su espalda… Las secuelas del accidente han convertido a un chaval extrovertido y alegre, en un joven tirano receloso de cualquier acercamiento físico y/o emocional. Su aislamiento social lo convierte en un antipático para el resto. 
José siempre con la mirada esquiva, se sitúa bajo el brazo protector del profesor, justo a su lado en la primera fila. Acostumbrado como está a recibir las burlas de sus compañeros, José ha aprendido a no quejarse y a tragarse su orgullo si alguna vez lo tuvo. Ir al Instituto todos los días, es un desafío de valentía que asume con resignación y equivocada soledad. 
Al final, en la última fila se sienta Fernando, que no quiere ser visto, no quiere ser molestado y no quiere existir para nadie y menos para el representante máximo de la autoridad, el profesor. La separación de sus padres, hace ya 2 años, hizo odiar todo aquello que le recordará la figura paterna. Sus reacciones inesperadas y violentas han sido aprendidas desde muy joven y es la única herencia que su padre le ha sabido dejar.  
Omar, Sergio, Fernando y José son una muestra, un ejemplo de los alumnos que como profesor me he ido encontrando un curso sí y otro también, a lo largo de mis 6 años de experiencia con adolescentes “problemáticos”, que no saben, no pueden o no quieren afrontar las dificultades que les ha tocado vivir. 
En esta última década, alumnos como los mencionados, con dudosas capacidades académicas, han encontrado en Programas Curriculares como los PCPIs (antes Garantía Social) un acomodo, un chaleco salvavidas en los que aferrarse para intentar corregir sus conductas inadecuadas. En estos Programas los chavales descubren una nueva forma de aprender, de entender desde la práctica, desde lo significativo y cercano de los contenidos, que los acercan a profesiones u oficios que se ajustarán a sus gustos o intereses aún por descubrir, como por ejemplo: automoción, electricidad, administrativo… y así hasta 26 perfiles profesionales. 
Estos programas como digo, han ido funcionando a lo largo de la última década no sin dificultades, e incluso muchas veces gracias al compromiso único del profesorado que frente a la administración, y a pesar de ella, han sabido sacar adelante los PCPIs, aún sin contar con la financiación necesaria y adecuada para una Formación Pública de calidad.  
La fuerza de la imaginación, la fe inquebrantable de los docentes y los equipos directivos que los apoyaban; han ayudado a que los PCPIs sirvieran y cumplieran con dignidad la misión para la que estaban destinados... que no era otra que reenganchar a los alumnos “descarriados” de nuevo al mundo de la enseñanza reglada a través de la F.P. o como ocurría en el pasado, dotarlos de unas habilidades profesionales básicas con las que competir en el fertil mercado laboral español, utilizando como eje vertebrador y motivacional un oficio, un perfil profesional que se adapte a los gustos del educando. 
Pues bien, todo ello se va a ir al traste con la aprobación por decretazo y a las bravas de la “salvadora” Ley de Formación Profesional Básica para el curso que viene. El empeño que ha mostrado el ministro Wert en la puesta en marcha de este nuevo proyecto educativo, de manera apresurada e improvisada, esconde oscuras pretensiones y tendrá unas consecuencias nefastas para los alumnos… 
1.  Porque no se puede desmantelar un Programa que funcionaba y estaba consolidado y cambiarlo por otro que se ha sacado de la chistera el Sr. Wert, de forma acelerada y sin consenso. 
2.    Porque la Formación Básica está encaminada a tapar y esconder el fracaso Escolar que manifiesta el informe PISA tan machaconamente y que tanto preocupa al ministro Wert. Con la F.P. Básica desaparecerán de repente un número elevado de alumnos de la ESO y por lo tanto los malos resultados que estos acarrean al demoledor informe PISA año tras año. Por lo tanto, utilizan ésta nueva vía Educativa de tapadera que les garantice unos inmejorables datos estadísticos de la noche a la mañana, y con ello sacar rédito electoral como acostumbran… sin preocuparse de lo más importante, los chavales como Omar, Fernando o Sergio… porque ellos no importan, son simple estadística para nuestro Wertgonzoso ministro y su Jefe el presidente Rajoy…  

De forma secundaría, también afectará... 
3.    Porque la implantación de la F. Básica supondrá la elaboración de un nuevo currículum de manera acelerada y seguramente equivocada, y la necesidad de instalaciones y espacios que muchos centros no contarán.
4.    Porque los PCPIs actuales tienen 15 alumnos como el receloso Omar, el confundido Sergio o el timorato José… 15 como máximo. Y la F.P. Básica se podrá tener hasta 30 alumnos de muy diferentes personalidades y capacidades, con el mismo numero de docentes. Lo que supondrá  una vez más, precarizar la enseñanza. 
5.     Porque supone eliminar familias profesionales que contenían los PCPIs hasta ahora y pasar de las 26 actuales, a 14 para el curso próximo. Esto llevará claramente a la eliminación de puestos de trabajo... teniendo así que reajustar plantillas, eliminar plazas de interinos en muchos casos y recolocar a los docentes con plaza fija. PRECARIZACIÓN Y RECORTES. 
6.    Porque los alumnos que se aventuren a semejante improvisación formativa, no podrán titular en la ESO en un 99´9% de los casos, por más que exista una posibilidad de reválida… ésta será pura ficción. Sin contar también, la dificultad de acceder a la F.P. de Grado Medio en los casos en que no existan plazas suficientes. Porque en estos casos, la preferencia la tendrán siempre los alumnos de “clase A”, los privilegiados que hayan realizado y titulado en la ESO. 
7.     Porque señores, en conciencia, el decretazo y la mayoría absoluta, no les da derecho a imponer sus ideales sin ningún tipo de consenso ni relación con la comunidad educativa en un tema tan delicado como la Educación… y además, permitirse utilizar el futuro de unos jóvenes de carne y hueso para sus siniestros experimentos políticos. Sr. Wert. Sr. Presidente Rajoy… háganselo mirar, de verdad.   

Mi reflexión para concluir es muy simple… 
Está bien que nos engañen, que nos estafen, que se rían en nuestra cara. Está bien que nos estrangulen económicamente y hasta que se crean que lo están haciendo por nuestro bien… pero por favor, tengan un poquito de humanidad y no nos utilicen como simples cifras porcentuales a las que eliminar, a las que borrar de sopetón tirándolas a la basura. Porque ni Omar con su parálisis, ni José con sus miedos, ni Fernando con su rabia e incluso ni Sergio con sus olvidos, se merecen ser tratados así. ¡No lo vamos a consentir!
No se atreverán, no pueden ser tan hijos de …

FIRMA Y COMPARTE SI TE PREOCUPAN TUS HIJOS O LOS DE TUS AMIG@S. 
No a la Formación Profesional Básica. No a la LOMCE.
http://www.change.org/es/peticiones/sr-jose-ignacio-wert-no-implantar-la-formaci%C3%B3n-b%C3%A1sica-expr%C3%A9s-el-curso-2014-2015?recruiter=19273129&utm_campaign=invite_page_mobile&utm_medium=twitter&utm_source=share_petition


Oscar Ara



domingo, 26 de enero de 2014

EXAMEN DE CONCIENCIA


Suena la sirena del Instituto insistente y puntual, como si de una fábrica de papel o de un cuartel militar se tratara. Son exactamente las 9.00 de la mañana, y semejante estruendo es el encargado de marcar y unificar el principio y el final de las clases, evitando que los alumnos y profesores despistados, puedan saltarse a la torera su deber de puntualidad y responsable diligencia.



9.01 am., 0 ºC en el patio del colegio, los alumnos encogidos por el frío aceleran el paso para no llegar demasiado tarde, tratan de evitar la reprimenda e imaginan excusas. Algún profesor también incumple el mandato divino de la ruidosa sirena. Mal ejemplo.
  • ¡Buenos días chavales! - Hago acto de presencia de repente, de la nada.
  • ¡Buenos días! - Responden ellos sorprendidos.
Los jóvenes gigantones del Cola Cao, el Petisuis y los bocadillos kilométricos, se agolpan en la entrada al aula impidiéndome el paso. Tan apenas se mueven, y a empentones, logro alcanzar la puerta.  La cartera, los exámenes aún calentitos, recién salidos del horno y los libros que mantengo torpemente entre mis frías manos, no me dejan maniobrar con celeridad. Sacar las llaves, acertar con ellas y abrir la puerta, se convierte en mi pequeña tortura matinal.
  •    ¡Bruum, Ruun, Plooff! (o cómo diablos se haga la onomatopeya de arrastrar sillas y mesas)
Ruidos y más ruidos… parece que acaba de entrar el 7º de Caballería al completo; con carruajes, cañones y soldados a caballo que arrasan con todo lo que se encuentran a su paso, sillas, mesas e incluso en algunos casos, he oído decir, que hasta el profesor ha sido salvájemente violentado y llevado por la corriente, por la marea de hormonas andantes ¡Peligro avalancha!

Gracias que uno es corpulento y se hace respetar. Primera llamada al orden, minuto 1º.
  •          ¡Chicos, chicos, CHICOOOOS!
  •          No entendéis que esto no son formas…
¡Bruumm!... algún tardano siempre hace el último y desquiciante ruidito. Qué paciencia hay que tener…

Ésta deplorable y poco modélica entrada a clase, no es lo habitual, solo se da cuando hay que recolocar convenientemente las mesas en el aula, para evitar las confusas y equivocadas miradas del listo, del astuto o simplemente de aquel que no ha estudiado. Solo ocurre cuando hay exámenes.




La clase, mi clase, es de 5 m de ancho x 8 m de largo, lo que nos da, tras elaborar una fácil operación matemática, un resultado, un espacio aproximado de unos 40 m². En esa pequeña y fría clase intento desarrollar mi labor docente todos los días. Hoy es uno más de esos días.

Adolescentes nerviosos y angustiados, se presentan ante mí, perfectamente alineados en 3 filas de 5 alumnos cada una. Ahí están ellos, tan quietecitos que se les podría hacer una foto con una cámara de mala resolución… y de repente, caigo en la cuenta de que Jorge no está, mi cálculo aritmético se ha ido al traste. Ya no son 15.

Jorge tiene 16 años y un futuro por construir, pero él no lo sabe. No se ha dado por enterado y deambula en un peligroso juego de hastío y desobediencia hacia todo aquello que represente la autoridad. Esa misma que reclama en casa y que nunca tubo por la ausencia demasiado temprana de su padre... por un maldito accidente.

Pregunto por él y nadie dice nada, nadie sabe nada de un compañero demasiado gris, demasiado opaco y prescindible. Observo con preocupación ciertos comentarios despectivos que enseguida atajo y reprendo. La herida está abierta.

9.05 am. reparto los exámenes y leo las preguntas despacito para aclarar dudas e interpretaciones equivocas. Da comienzo el examen, una pequeña penitencia para algunos y un mero trámite que hay que pasar lo antes posible, para otros.




9.10 am. Los alumnos tienen 50 minutos para desarrollar el examen y demostrar todos los conocimientos que atesoran. Y como suele ser habitual, siempre ocurre lo mismo, las mismas frases;
  •          ¡Co, alguien me deja un boli, que no me funciona, co!
O la tan manida:
  •          ¡Déjame el típex, co!
O la duda de:
  •          ¿Profesor, se pueden contestar desordenadamente…?
9.15 am. Aprovecho la calma y la paz del momento, para observar a mis tutorandos, para mirar las fichas y anotaciones que de ellos tengo… para hacer balance de lo conseguido hasta ahora, en el ecuador del curso. Observo detalladamente gestos, formas y expresiones que manifiestan los estados de ánimo y las ganas de superar el PCPI por parte de algún valiente que luchará por vencer la desidia, la pereza, la tontería, la incapacidad o las inclemencias emocionales que muchos de mis "niños" arrastran desde hace demasiado tiempo.

9.25 am. Jonathan lleva 15 minutos en el limbo. El codo apoyado en la mesa soporta con desgana la pesada cabeza que se desploma decidida y sin complejos hacia el lado izquierdo. Pensé que en cualquier momento se derrumbaría, se vendría abajo… como parece ser que ha hecho el grandullón de Jonás, como quieren que le llamen. Un chaval de 16 años, que no paso de 2º de la ESO, con serios problemas cognitivos y actitudinales que no se han podido, no se han sabido o simplemente no se han querido corregir.
  •          ¿Jonás, que pasa…? Me acerco y le susurro al oído
  •          ¡No me creo que no sepas nada!
  •     ¿Para qué hemos estado repasando todo éste tiempo?
Me quedo atónito cuando su ojos me miran como si no me reconocieran, como si las dudas aclaradas y 100 veces repetidas anteayer, no fueran con él, como si su mundo adolescente no tuviera clemencia y le abdujera tragándoselo entero. Autocanibalismo.




Me retiro vencido pero no derrotado, como he aprendido a hacer tras muchos años en ésta difícil profesión de desengaños y alegrías… relativizando siempre los logros y también los fracasos. Sabiendo que nuestro mundo de lápices y gomas, de tizas rotas e internet que no funciona, no empieza ni termina hoy. Y quizás mañana sí, mañana Jonás… Cesar o Marcos me tomen en serio. Eso pienso, eso me alivia y me mantiene sereno. Confiado en que ellos, mis mozalbetes, sabrán salir adelante de una u otra manera…

Pero de nuevo el subconsciente habla y una sensación extraña, un regusto amargo me dice que no. Que las cosas se las estamos poniendo muy, pero que muy difíciles.
  • ¡¡Riiiin!!
10.00 am. la escandalosa sirena me saca de mi letargo, de mis tristes pensamientos de docente descontento, hastiado, fatigado y ninguneado. Y me recuerda, que haber sido convenientemente estafado, engañado, vilipendiado e infravalorado por los que nos tienen que apoyar, por los que nos tendrían que ayudar a ser mejores, por nuestro gobierno… no me da derecho a dejar de cumplir con mi obligación, a cumplir con mis chavales. Porque me obligo a pensar todos los días, que ellos no tienen la culpa. Que ellos son el motivo por el que tú y yo decidimos ser profesores. Porque creo que todos, por difíciles que se pongan las cosas, todos, se merecen una oportunidad de progresar, de mejorar y de aprender... Todos se merecen un futuro. Mis niños también.




Terminó el examen. Los resultados ya se verán. La trampa siempre campa… y como al mentiroso, siempre se le acaba cogiendo.

Ojeo una respuesta de soslayo…¡¡ y Wert para creer!!



Oscar Ara







domingo, 22 de septiembre de 2013

EL YIN Y EL YANG DE LA EDUCACIÓN



Mediados de septiembre, LA EDUCACIÓN da comienzo. Empieza el nuevo curso y por ende las sensaciones intensas y contradictorias asoman con inusitada celeridad. Da igual los años que lleves en esta profesión; horarios y listados de última hora, informes y expedientes académicos por revisar, alumnos y profesores perdidos por los pasillos, pagando la novatada del recién llegado, primeras miradas cruzadas. Nervios.

Caras nuevas a observar con disimulada intención. Deseos de captar indicios no sé muy bien de qué. Miradas esquivas que denotan cierta introversión o nerviosa incomodidad. Miradas desafiantes que nos examinan, para ver si seremos uno más de tantos listillos que les aburren. Miradas perdidas que no entienden muy bien donde están, ni que se les ha perdido ahí… 




En definitiva, miradas adolescentes, llenas de confusión y de esperanza por ver si este año sí, es el definitivo… el año del cambio, en el que van a ser capaces de emprender ese futuro esperanzador, que todos les prometen, si aprovechan el tiempo aprendiendo saberes nuevos y fantásticos. Ilusos… (Perdón).

Presentaciones de ida y vuelta, con nombres y apellidos, donde los datos son lo de menos, y la expresión corporal lo de más. Jóvenes timoratos y balbuceantes ante la expectación que generan sus palabras, se entrelazan con otros más locuaces y resueltos, que se exhiben con atrevidas y divertidas exposiciones. 

Primera toma de contacto e interacción profesor-alumno, tan cerca o tan lejos por momentos. Cómplices o verdugos, según les vaya. El yin o el yang, siempre.

Imberbes adolescentes, demuestran incómodos en su inaugurado pupitre, castigado por el tiempo, su naturaleza libre y ociosa. Otros muestran inconscientemente un personaje de pose chulesca y  tontorrona altanería, que proyectarán desafiantes hacia sus nuevos compañeros de bocas semiabiertas y ojos perdidos, alumnos embobados y descolocados ante lo desconocido, no se sabe, si por la situación nueva o por el largo fin de semana de fiesta y desenfreno. Los horarios desentrenados y olvidados, llaman al sueño.

Preguntas ingenuas lanzadas al aire sin respuesta evidente, son correspondidas entre risas nerviosas que enseguida contagian al grupo, complicidad entre compañeros, códigos no escritos donde el profesor no encaja y casi siempre llega tarde.

Desafíos tempranos que miden la respuesta del docente y lo delatan ante el colectivo, que buscan deliberadamente ver el perfil que tendrá tal o cual profesor para el grupo, durante todo el curso. Confrontaciones aprendidas de muchas batallas anteriores, y que quieren medir cuan en serio se tiene que tomar al profe, al contrario.




Espacios y parcelas bien delimitadas, el uno frente a los otros, minoría frente a mayoría, voz y jerarquía frente a sumisión y obediencia… roles otorgados o roles aprendidos. Más de lo mismo que desilusiona al instante, desde la primera hora. Ilusión efímera. Desilusión complaciente y reconocible.

Demostrar ilusión. Romper programas encorsetados y fallidos. Docencia y decencia. Rol ganado por respeto y convencimiento. Aprendizaje voluntario y querido por su significado terrenal, y no como un acto de fe, ficticio. Potencial aprovechado y no destruido. Saberes por conocer al alcance de sus manos, apetecibles o rancios… esa es nuestra misión y cometido. 

Hacer de la educación una guía de búsqueda personal, de descubrimiento continuo y equivocado que acompañe al adolescente en su curiosidad innata por aprender… ofertándoles una formación continua, atractiva y decididamente necesaria. Integrándola en ellos y no imponiéndosela a ellos. 

Transmitir la pasión y no tanto los conceptos. Iluminar sus rostros por la teatralización exagerada que rompa con los monólogos soporíferos del docente pusilánime. Atreverse a transgredir a reformar los modos y las modas, equivocarse si es necesario. Intentando siempre llegar a nuestros clientes, abriéndonos a ellos de igual a igual, siempre claro está que juguemos al mismo juego. Sin cartas marcadas y con las mangas remangadas. Con esfuerzo, el nuestro y sobre todo el suyo, el más importante… el resto está en sus manos. 


“Dedicado a los profesores interinos, colectivo más castigado por los recortes y políticas erráticas de la administración.”

Oscar Ara